La comunidad, catequesis viviente

0
La comunidad,  catequesis viviente

¿Cómo darnos cuenta de que hemos de verdad asumido el carácter eclesial de la catequesis?¿Estamos comprometidos todos con la catequesis? ¿Promovemos un ambiente comunitario capaz de hacer decir a cada catequizando?

Continuando con la lectura del libro “Repensar la catequesis”, de Álvaro Ginel, que este año guía nuestras reflexiones, me quiero detener en una afirmación que, si bien siempre se formula y se advierte, merece siempre ser cada vez más profundizada: “La catequesis solo puede entenderse como una acción eclesial” (p. 80).
Estamos diciendo principalmente que la comunidad cristiana misma es el origen, el lugar y la meta de la catequesis, porque es la Iglesia la que tiene que catequizar como continuadora del mandato de Jesús.
Es en la comunidad donde nace el anuncio del Evangelio, porque es ella la que acoge y acompaña, con solicitud maternal, a quienes hacen su propio itinerario catequético. Dicho de otro modo y más bellamente: “La comunidad cristiana es en sí misma una catequesis viviente”, es decir, un ámbito en el que cada catecúmeno puede descubrir que el Evangelio está vivo en el corazón de los creyentes (Directorio General para la catequesis, 141 y 105).
Estas consideraciones adquieren una fuerza y riqueza especiales si pensamos la Iglesia como realidad histórica, visibilizada en varones y mujeres muy concretos; si pensamos en cada iglesia diocesana, en cada una de las comunidades que la conforman, con sus características socioculturales bien definidas y situadas, y que configuran los procesos personales y comunitarios de inculturación del Evangelio (p. 83).
Hasta aquí, muy lindo y claro todo, pero bien sabemos que la realidad que vivimos nos marca muchas cuestiones pendientes: “La toma de conciencia de que cada miembro de la comunidad es responsable de la catequesis es una tarea que urge despertar en el seno de la Iglesia” (p. 83).
¿Cómo darnos cuenta de que hemos de verdad asumido el carácter eclesial de la catequesis? Ante tamaño planteo les propongo que nos hagamos dos grandes preguntas.
En primer lugar, nos cuestionemos si estamos comprometidos todos, como comunidad, con la catequesis, habiendo superado la idea estrecha y cómoda de que solo está confiada a los catequistas.
En segundo lugar, nos preguntemos si promovemos un ambiente comunitario capaz de hacer decir a cada catequizando: “Aquí da gusto, aquí se respira en acto lo que se anuncia en palabras. Aquí se puede vivir” (p. 85).
Pero seguimos navegando en reflexiones muy generales. Miremos, por ejemplo, lo que suele suceder con la catequesis bautismal. A pesar de ser una instancia en la que se patentiza el hecho de que nuevos miembros se incorporan a la comunidad, en lo que exteriormente expresamos no está tan claro el carácter festivo del acontecimiento. Llega el día de la ceremonia y solo están las familias, el sacerdote y el catequista, quien, haciendo malabares, debe ubicar a la gente, asistir al ministro y entonar, si puede, algunos cantos. ¿Nos es acaso esta una instancia más que propicia para que la comunidad se haga visible, fraterna y acogedora?…
Pensemos también en los catequistas y en el clima comunitario en el que deben llevar a cabo su tarea. ¿Los acompañamos y colaboramos con su trabajo? ¿Los incentivamos en su formación, rezamos por ellos? ¿Somos una comunidad que los valora, contiene y respalda, preservándolos de la sensación de estar remando solos? Miremos nuestras secretarías parroquiales: ¿Somos un rostro amable para quienes se acercan a pedir los sacramentos? Pueden parecer estos ejemplos hechos aislados pero que, mirados en perspectiva, son indicadores de un estado global de cosas.
No les tengamos miedo a estas preguntas, las afrontemos con humildad y con el gozo de sabernos llamados a ser una “comunidad catequista”, en la que todos se encuentren a gusto con un Jesús vivo y palpitante, en palabras y actitudes.

Dra. Mónica Moore
Especial para Encuentro

 

Cantidad de Artículos : 548

Deja tu comentario

'

© 2012 Diseñado por Creare , Desarrollado por Darandú

Scroll to top