“Dejen que los niños vengan a mi”…y jueguen un poco al rugby

0
“Dejen que los niños vengan a mi”…y jueguen un poco al rugby

Un grupo de jóvenes del Centro jesuita Manresa, con la ayuda de otras instituciones deportivas, utiliza el rugby para atraer a chicos hacia los valores cristianos, a la vez que les brindan apoyo escolar en un marco de inclusión. “En el deporte aprendemos a unirnos, a respetarnos y acercarnos a Jesús”.

El Bajada San José Rugby

El apostolado se lleva adelante en el barrio Bajada San José, detrás del cementerio israelita de Córdoba, en una zona donde viven familias muy humildes.

“Nosotros ayudamos en lo social, y se hace todo desde el motor que es Jesús. Hacemos apoyo escolar y usamos al deporte para integrar a los chicos. El rugby tiene valores de compañerismo y lealtad que son únicos. Nuestro lugar deportivo está en frente a la capilla del barrio”, una capilla donde viven las hermanas del Instituto Religioso femenino de derecho diocesano “Mensajeras de Jesús en la Familia”.

Sábado a sábado, por la mañana, se reúnen unos 50 niños, de entre 6 y 13 años. En general hay gran aceptación de la propuesta por parte de los chicos y de sus padres.

Con esta misión, la solidaridad fluye desde varios sectores. Inclusive del “Villa Libertador Rugby Club”, un proyecto similar que ayuda con su experiencia, de la mano de Leonardo Biggi. “Él (Leonardo) nos consiguió un profesor, que viene todos los jueves. Y nosotros los sábados vamos a otras instituciones y ayudamos en la parte deportiva”, comenta el hermano jesuita.

También tiene apoyo del Club Córdoba Athletic. Carlos agrega que “entre los socios del Athletic nos ayudan con el transporte, con recursos para organizar el ‘tercer tiempo’ y los profes para la educación. Los chicos salen de su barrio, van a los clubes tradicionales y tienen contactos con los jugadores de primera”.

El valor del tercer tiempo

“En el grupo somos siete personas; tenemos algunos recursos para llevarlo a cabo pero toda ayuda es importante. Los chicos quedan asombrados, el rugby enseña la inclusión. Acá se sienten protagonistas e intuyen otros códigos: el respeto al árbitro y el encuentro con el contrario al final del partido, el famoso tercer tiempo del rugby. Los chicos nos esperan cada semana en la capilla y cuando vamos a otro club el colectivo se llena siempre”, dice Carlos.

Para el religioso jesuita lo importante es el progreso personal de los chicos, el compartir con el otro, la unión que generan y la relación con los que no conocen. “A los chicos se los ve alegres y agradecidos luego de disfrutar del juego. Empiezan a valorar el esfuerzo y la entrega compartidos. Y eso los hace mejores personas y mejores cristianos”.

PARA COLABORAR

En el Centro Manresa hay gente que trabaja y cualquiera puede sumarse para dar generosamente su tiempo, a cambio de sonrisas y de inclusión.

Pero hacen falta recursos. Pueden ser pelotas de rugby, por ejemplo, para que los chicos jueguen y practique.

Por ahí algún contacto con alguien que pueda aportar otros recursos.

El Centro Manresa se encuentra en Obispo trejo 219 P 1°, frente al templo de la Compañía de Jesús, en el predio de la Manzana Jesuítica.

E-mail:

centromanresa@jesuitas.org.ar

Tel: (0351) 5701789 y 4232768

Cantidad de Artículos : 51

Deja tu comentario

'

© 2012 Diseñado por Creare , Desarrollado por Darandú

Scroll to top